Fibra Uno, la gran apuesta inmobiliaria de los hermanos El-Mann / Fraude fiscal: FGR indaga a proveedores de la Defensa por 4 mil 200 mdp

Negocios

En el mundo de los bienes raíces en México pocos apellidos pesan tanto como el de los hermanos El-Mann. Moisés, André y Max El-Mann Arazi suman más de cuatro décadas en el negocio, que iniciaron juntos en e-Group, hoy uno de los grupos inmobiliarios más importantes del país.

Su proyecto más ambicioso llegó en 2011 con Fibra Uno (FUNO), que debutó con un portafolio de 13 inmuebles. Fue la primera compañía mexicana de su clase en listarse en la Bolsa Mexicana de Valores y actualmente se describe como el mayor fideicomiso de bienes raíces de México y América Latina, con más de 600 propiedades entre naves industriales, centros comerciales, oficinas y desarrollos de usos mixtos, como Mitikah, en el sur de la capital.

La clave de su éxito está en el reparto de tareas. Moisés El-Mann ocupa la presidencia y es conocido por las alianzas que ha tejido con grandes marcas. André El-Mann, como director general, se encarga de atraer la inversión que da vida a los proyectos. Max El-Mann, desde el Consejo de Administración, pone su conocimiento en la operación de espacios comerciales e industriales.

Los El-Mann también apoyan a la comunidad. Por medio de Fundación FUNO respaldan a organizaciones enfocadas en la salud, la niñez y la reinserción social, mientras que Max encabeza la Sociedad de Beneficencia Alianza Monte Sinaí.

Tres perfiles distintos y un mismo objetivo: así los hermanos El-Mann convirtieron a Fibra Uno en un nombre obligado del sector inmobiliario mexicano.

Fraude fiscal: FGR indaga a proveedores de la Defensa por 4 mil 200 mdp

La Fiscalía General de la República investiga por presunto fraude fiscala una red de nueve empresas que han obtenido más de 60 contratos con la Secretaría de la Defensa Nacional, por alrededor de 4 mil 200 millones de pesos. Estas empresas venden al Ejército uniformes, telas, maquinaria, colorantes, refacciones y armamento. En uno de esos contratos se detectó un sobreprecio de 175.6 millones de pesos.

Según la fiscalía, las compañías operaban un esquema para simular operaciones financieras. Por ello, el empresario Mario Alfonso ‘N’ fue vinculado a proceso el 9 de abril. Un juez le permitió seguir en libertad, y el plazo de la investigación complementaria está por vencer. Él y varios de sus familiares figuran como accionistas o representantes de empresas creadas entre 2008 y 2013. Los contratos de esas empresas con la Defensa se multiplicaron a partir de 2019, con 44 contratos por más de 3 mil millones de pesos.

La investigación surgió de auditorías del SAT, que detectó triangulación de recursos con empresas fantasma por 200 millones y determinó créditos fiscales por 179 millones. Destacan Nicela (98.1 millones) e Intman (95.7 millones). El Tribunal Federal de Justicia Administrativa ratificó ambos créditos. En el caso de Nicela, se acreditó que carecía de trabajadores y de capacidad material.